lunes, 21 de julio de 2008

EXPOSICION DE CARTIER-BRESSON EN CADIZ

El Castillo de Santa Catalina acoge desde el dia 18, una exposición de las que prometen. Cartier-Bresson. Fotógrafo es el título de una muestra que reúne 133 imágenes del mítico fotógrafo francés y que podrá verse en Cádiz hasta el próximo 7 de septiembre. La exposición llega a la ciudad gracias a la Fundación La Caixa y la colaboración del Ayuntamiento de Cádiz, Magnum Photos y la Fundación Cartier-Bresson. La exposición es una retrospectiva del trabajo de Henri Cartier-Bresson (1908-2004) que abarca un periodo de trabajo de más de 40 años, entre 1932 y 1979, con representación de todas las facetas de su producción fotográfica. Integrada tanto por paisajes urbanos de medio mundo como por acontecimientos históricos, la muestra permitirá ver imágenes de la coronación del rey Jorge VI de Inglaterra, la incineración de Ghandi o las primeras detenciones de informadores de la Gestapo en la Alemania de 1945, finalizada la II Guerra Mundial. De hecho, Cartier-Bresson fue testigo directo del México de los años 30 que nació después de la Revolución, de la Alemania liberada de los nazis por las tropas aliadas o de los países del Este en los primeros años de la guerra fría. También se podrán ver en la exposición de Santa Catalina las fotos que Cartier hizo de escritores y otros artistas con los que compartió ideas e inquietudes, como Alberto Giacometti, Truman Capote, Jean-Paul Sartre, William Faulkner o Henri Matisse. La muestra, según informa la Fundación La Caixa en una nota de prensa, ofrece "el retrato de un artista dotado de una mirada excepional que escogió siempre el anonimato en la acción para poder captar el mejor instante". Esta exposición de la obra social de la entidad financiera catalana ha podido ser vista ya, entre otras ciudades, en Girona, Tarragona y Lleida. Su comisario, que tiene previsto estar en Cádiz mañana en la inauguración de la muestra, es Robert Delpire, amigo del desaparecido fotógrafo francés y quien ya coordinó hace cuatro años otra exposición fotográfica integrada por 93 imágenes escogidas por el propio Cartier-Bresson, y que también tuvo el sello organizativo de La Caixa. Profundo amante de España, país que visitó en varias ocasiones, Henri Cartier-Bresson cuenta en su producción con imágenes, tomadas en los años de la Segunda República, de Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Córdoba, Granada o Sevilla, paisajes urbanos e históricos que también podrán contemplarse en la exposición de Santa Catalina. "Para mí -explicaba el propio Cartier-, la cámara es un cuaderno de esbozos, el instrumento de la intuición y la espontaneidad, la dueña del instante, que, en términos visuales, interroga y decide al mismo tiempo. Para representar el mundo hay que sentirse implicado en lo que se captura a través del visor. Esa actitud requiere concentración, sensibilidad y sentido de la geometría. La simplicidad de la expresión se logra mediante una economía de medios y olvidándose de uno mismo".

Fuente Diario de Cádiz

No te la puedes perder



jueves, 10 de julio de 2008

Habana vieja, fotografías y texto de Adrian Fatou

Esta entrada no tiene fotografías, ya era hora, porque quiero comentaros a los que no habéis tenido oportunidad de leerlo, una bella narración de nuestro compañero y amigo Adrián Fatou que publica hoy en Diario de Jerez, con el titulo de "Habana vieja". Un bello texto que funde lo fotográfico por el contenido de la historia, y lo literario. No debéis dejar de leer esta pequeña y bella historia.

Nos cae bien que Adrián de vez en cuando nos regale algo así.

Enhorabuena Adrián.

Rectificamos la primera linea, y gracias a que Adrián nos ha enviado el texto y las fotos podemos disfrutarlo completo.

Habana vieja

En la habitación 1108 del mítico Hotel Habana Libre veo por la televisión como Raúl Castro se dirige en directo a la Asamblea y a la nación tras ser nombrado Comandante en Jefe de los cubanos. Sin duda el momento es histórico.
El sol de la tarde pega fuerte en la cristalera que hace de cerramiento exterior de la estancia, a modo de gran ventana. La altura te ofrece una perspectiva elevada, cercana y a la vez ajena, de la ciudad de la Habana y de su parte vieja. Abajo todo sigue igual, todo sigue su curso, sin que aparentemente nada trascendente parezca que esté ocurriendo, algo que cambie el curso de esas miles de personas que se bajan de los omnibuses chinos o que se desplazan en los innumerables coches de los años 40- 50, que recogen cubanos en los semáforos exhalando un humo negro con sabor a petróleo.
Las gentes siguen en sus vidas cotidianas, como si nada inminente ocurriese pero convencidos de que algo va a cambiar, aunque en nada dependa de ellos. Como si la dirección del destino estuviese ya inexorablemente trazada.
El discurso es moderado, incluso en su duración. Además de anunciar el fin de tanta burocracia, que a todo hay quien gane, solicita de los diputados autorización para consultar al compañero Fidel todos cuantos asuntos por su importancia lo requieran. La cámara, sin duda, lo aprueba por unanimidad y rompe en un estruendoso aplauso que no se sabe bien a quien va dirigido y que el nuevo Comandante encaja impasible, sin alterar el rictus.
Decido que el momento no es para vivirlo dentro del Hotel y debo salir a la calle para fotografiar que está haciendo la gente. Converso con el taxista que me acerca hasta la Habana vieja , por supuesto es consciente de lo que está ocurriendo, pero con gesto de desencanto o de cansancio tampoco le otorga mayor importancia, como si todo estuviera ya decidido. Como si de una pelota se tratara en una calle cuesta abajo, solo tiene una dirección posible.
Me bajo del taxi en una concurrida y porticada calle de la Habana vieja. La ciudad es una galería de personajes, entre notables fachadas que perdieron su esplendor. Entre escaparates sin apenas contenidos, fotos amarillentas del Che o un jovencísimo Julio Iglesias. Entre frases arengando a la victoria escritas sobre las paredes o pequeños negocios de insostenible viabilidad. Entre negros rudos que con exquisita amabilidad te ofrecen puros o a la mulata más sabrosa de la ciudad. Entre esa amalgama de personajes dignos de formar parte de una novela intemporal en la que reflejar las esencias humanas. Entre todos ellos, me llama la atención la dependienta de un negocio de apenas un metro cuadrado en un soportal, sobre el que un pequeño cartel pintado a mano anuncia que “se arreglan espejuelos”, gafas en nuestro castellano.
Con una dulzura triste y regusto a soledad me pregunta:
- Señor ¿necesita algo?
La miro y le sonrío. Por su edad, intuyo que en la pregunta no hay doblez. E insiste.
- ¿De dónde es usted? ¿Es español?
Le respondo que sí, del sur, de un lugar muy parecido a La Habana. Y empiezo a capturar su rostro en la tarjeta de mi cámara.
Con mirada dulce y a la vez plagada de nostalgia esboza una sonrisa. Una sonrisa tenue, sin fuerza, agotada por el tiempo y la conformidad. Por la que se han escapado el anhelo de vida, de amar, de sentir, de disfrutar. En apenas unos segundos mi cámara empieza a captar sus años pasados felices, sus desengaños y frustraciones. Las ilusiones rotas, como los espejuelos que exhibe en el pequeño mostrador. Las esperanzas marchitas. El cansancio hueco, el hilo débil de entusiasmo que aun la mantiene aferrada a la vida. Esperando, esperando... que pueda ocurrir algo que le devuelva la ilusión, la sonrisa. Que le haga sentir que todavía es joven, que todavía es bella... que todavía queda un tiempo para sentir, para vivir, para arriesgar, para amar.
Sigo apuntando a su rostro, cada vez más cerca, tanto que llego a intimidarla. Cuando la voz de una rubia de tinte barato y desparpajo interrumpe y corta la escena:
- Mayra, haber si este señor quiere ser tu novio y llevarte para España.
Ella hace un gesto de disculpa por el importunio de la compañera y me pide que no le haga caso.
Yo sigo disparando, aunque la magia se haya interrumpido ella intente otra vez disimular la tristeza de su cara, la mirada perdida de sus ojos, esbozando de nuevo una sonrisa que camufle, sin conseguirlo, la nostalgia de su alma. Ella se da cuenta y corre a ocultarse tras una columna y con un gesto leve de su mano me dice adiós mientras sus ojos a punto están de rebosar melancolía.
Sin duda, era la foto, era Cuba. Era la esencia de un pueblo que arrastra un pasado singular y al que le aguarda una importante transformación que ya ha comenzado. Entre sus calles de fachadas decadentes, el humo de los coches antiguos, la música que flota en cada esquina de bar, y la alegría de sus gentes, de dulce y abnegada mirada, La Habana vieja amanece cada día e inunda sus rincones de ilusión..., de melancólica, cansada y marchita ilusión.

martes, 8 de julio de 2008

Fotografías de Juan Durán

Parece que los socios van animándose. Juan Durán nos trae unas magníficas fotos, con gran colorido y adecuada composición, del Carnaval de Venecia de este año, que espero haga que más socios publiquen sus fotografías. Estas mismas fotografías están en la Web de la Agrupación que como sabéis es http://www.agrupacionsandionisio.es/







sábado, 5 de julio de 2008

Kiteboard, las fotografías veraniegas de Tato y Lola

Aprovechando el verano y la celebración del campeonato del mundo de kiteboard, que se esta celebrando en Tarifa del 2 al 6 de julio os exponemos algunas de nuestras imágenes de este refrescante deporte. La competición se presenta muy reñida en la categoría femenina, en la que Gisela Pulido parte como una de la grandes favoritas para ganar en Tarifa. El malagueño Álvaro Onieva, que acaba de ganar el Campeonato de España, y ocupa el tercer puesto de la clasificación mundial encabeza la "armada española".



Kiteboard, las fotografías veraniegas de Tato y Lola

viernes, 4 de julio de 2008

Compañeros, escribid bien el nombre de quien hace la entrada.

Me parece magnifica la entrada de los nuevos firmware para las Nikon, pero esta entrada no la hemos escrito ni Tato Cirera ni Lola Maró, las entradas hacedlas con vuestro nombre o un seudonimo.

Gracias

Nuevo firmware para las Nikon D3 y D300

Pues eso, Nikon ha sacado un nuevo firmware para sus modelos D3 y D300. Está disponible en nikonistas.com, trae mejoras en el ajuste de blancos, en el autofoco, en la compensación del viñeteado y otras más.
Los que no estén dados de alta en Nikonistas pueden bajárselo desde dslrmagazine.com, la web de Valentín Sama, que es tambien interesante de leer, así como el blog de esta misma persona, donde hace un análisis de las últimas tendencias en digitales.

jueves, 3 de julio de 2008

Poned bien el nombre de las entradas

Bien compañeros poned correctamente el nombre de quien escribe la entrada, que me parece buena y un buen consejo sobre las baterías, lo que pasa es que Tato Cirera y Lola Maró no la hemos escrito, al Cesar lo que es del Cesar.

Baterias Litio

Las baterías de litio, usadas en cámaras fotográficas, son totalmente diferentes en su mantenimiento a las antiguas de hidruro o niquel-cadmio.
En primer lugar no tienen efecto memoria, por lo que no solo se puede hacer, la carga en cualquier momento, si no que es necesario hacerlo antes de que se agoten. Por tanto no hay que esperar a que estén totalmente descargadas, lo ideal es hacerlo cuando están a un 50-60% de su carga.
Si las vamos a tener sin usar un período de tiempo largo es mejor dejarlas con una carga de un 50%, que totalmente cargadas.
El número de ciclos de carga es de 500-1000, pasados los cuales la bateria se deteriora.

El bosque en blanco y negro, fotografías de Tato Cirera

Aunque esta es la misma entrada que la que esta en el blog de Lola y mio, queremos desde aquí animaros a que pongáis vuestras fotografías al igual que en la pagina Web de la Agrupación, sirva de muestra un botón. Comparte tus fotografías, o ya no te cabrán en el cajón.